Los Estudiantes de la Universidad de Elmhurst Muestran Preocupación por el Futuro de la Universidad Tras el Cierre de El Centro Debido a Recortes de Fondos.


Brandon Sarabia works at a desk in the main room of El Centro Oct 30. Sarabia has been a student worker in El Centro since its opening in 2023. (PC: Ian Murphy)
El Centro de la Promesa Azul, el centro cultural de la Universidad de Elmhurst financiado por subsidios del Título V del gobierno federal de los Estados Unidos, cerrará este 15 de diciembre. Este cierre incluye la finalización de empleo del personal y de los estudiantes empleados que reciben fondos mediante el subsidio mencionado.
El cierre se debe a la decisión del gobierno federal de cancelar varios fondos otorgados a minorías, entre ellos los subsidios del Título V, estos eran comúnmente conocidos como subsidios para Instituciones al Servicio de los Hispanos (HSI, por sus cifras en Inglés).
“Ha sido nuestra obligación tratar de financiar la continuidad laboral de los miembros del equipo de El Centro hasta diciembre en caso de que los fondos subsidiados no se restablecieran”, declaró el presidente de la Universidad de Elmhurst, Troy VanAken, en un correo electrónico enviado a estudiantes y personal el 22 de octubre.“Presentamos una apelación para una extensión de fondos por un año, pero esta no fue aprobada”.
El Centro se inauguró en 2023 con el propósito de proveer recursos académicos a estudiantes hispano-latinos y estudiantes de primera generación. También sirve como un espacio de mentoría, asesoramiento y programación cultural en la universidad.
Christian Guzaro-Cruz, gerente estudiantil de El Centro, se enteró del cierre mientras abordaba un avión con rumbo a Guatemala. Guzaro-Cruz dijo sentirse conmocionado y con el corazón roto.
“Creo que me quedo corto si digo que estoy “bien”. Siento que solo estoy tratando de procesarlo todo”, dijo Guzaro-Cruz. “No se realmente que sentir, no creo estar bien. Estoy muy triste.”
Guzaro-Cruz comenzó como empleado cuando El Centro abrió, antes de convertirse en gerente estudiantil encargado de las operaciones diarias. Dijo que ver el crecimiento de El Centro hace que este anuncio sea aún más doloroso y personal.
Las preocupaciones sobre los fondos comenzaron en septiembre, cuando la universidad notificó al campus acerca de la incertidumbre relacionada con los subsidios otorgados por el Título V, los cuales eran la fuente principal de apoyo financiero para El Centro. Guzaro-Cruz dijo que se comunicó con los administradores buscando claridad, pero en cambio recibió respuestas muy vagas.
“Las personas encargadas de darte respuestas no te las están dando”, afirmó Guzaro-Cruz
Brandon Sarabia, otro estudiante empleado de El Centro, comentó que hubo muy poca comunicación hacia los empleados estudiantiles sobre el cierre, y se enteró que perdería su trabajo a través del correo electrónico enviado por VanAken.
“Se siente como una cachetada en la cara. [VanAken] ni siquiera nos avisó con anticipación”, dijo Sarabia.
Las solicitudes de comentarios por parte de The Leader a varios miembros del personal no fueron respondidas.
El subsidio también cubría estipendios que ayudaban a los estudiantes a pagar pasantías aún no pagadas, transporte y oportunidades de salir a estudiar en el extrangero. Guzaro-Cruz dijo que recibió apoyo que le permitió estudiar en España.
La asistente de oficina de El Centro y estudiante de segundo año, Alejandra Gonzáles-Ávila dijo lo siguiente, “El Centro brinda un sentido de pertenencia que a menudo es difícil de encontrar para los estudiantes que navegan la universidad por su cuenta. Este es un mal momento y en estos tiempos sentimos que no tenemos voz.”
La pérdida de financiación no solo afecta a El Centro, sino también a otros programas financiados por el mismo apoyo. Esto incluye la Beca Presidencial para la Diversidad, Equidad e Inclusión, la cual otorgaba $3,500 por año para apoyar la diversidad y el éxito estudiantil.
El cierre de El Centro no solo implica la pérdida de recursos financieros. Según Guzaro-Cruz, El Centro ofrecía talleres de apoyo estudiantil, asesoramiento académico y un espacio para estudiar o relajarse entre clases. También describió el lugar como un segundo hogar, donde las personas podían asistir a eventos culturales, conocer nuevos amigos o recibir apoyo de la comunidad.
El estudiante y trabajador de cuarto año, Martin Serrano explicó, “Es como un espacio seguro. Es como un hogar, básicamente”.
En memoria de El Centro, la fraternidad históricamente latina y multicultural, Sigma Lambda Beta, de la cual Guzaro-Cruz es miembro, pidió a los estudiantes que vistan de color negro el 5 de noviembre como simbolo de lamento por el cierre. Esto será seguido por una semana completa de conmemoración, del 19 al 24 de noviembre, que concluirá con un memorial comunitario.
Los estudiantes tienen la esperanza que el espacio físico que ocupa El Centro permanezca accesible incluso después del cierre. Los empleados de El Centro temen que, sin un lugar adecuado, los futuros estudiantes perderán una red clave de apoyo.
“La gente es la que forma la comunidad”, dijo Guzaro-Cruz. “Se siente como una familia, y perder ese espacio es como estar de luto por alguien”.



